20 años del dominio .cat: la historia de una revolución digital catalana

El dominio .cat no es solo una extensión de Internet. Es una historia de comunidad, de identidad y de visión de futuro.
Este 2026 hace 20 años que el .cat se abrió al mundo. Y no como cualquier otro dominio: fue el primero creado para una comunidad lingüística y cultural sin estado.
Un hito que marcó un antes y un después. No solo para el catalán, sino para Internet en general.
Pero… ¿cómo empezó todo? Y sobre todo, ¿qué significa hoy el .cat en un entorno dominado por plataformas globales e inteligencia artificial?
Un hito mundial que cambió Internet
Cuando el dominio .cat fue aprobado por la ICANN el 15 de septiembre de 2005 y se hizo disponible el 23 de abril de 2006, no se trataba solo de una nueva extensión.
Era una declaración clara: el catalán también tendría su espacio propio en Internet.
Un contexto muy diferente al de hoy
Por primera vez, una comunidad cultural y lingüística sin estado propio conseguía tener su propio espacio en Internet. Dicho de otra manera: el catalán pasaba a tener una identidad digital propia y reconocida globalmente.
Para entender el impacto, hay que situarnos en aquel momento:
- YouTube y Facebook apenas comenzaban
- Aún no existían Twitter, Instagram o TikTok
- Plataformas como Spotify, Airbnb o Uber ni siquiera habían nacido
Es decir, el .cat no solo es pionero culturalmente. También lo es en el tiempo: forma parte de la primera gran etapa de la Internet moderna.
El origen: una victoria colectiva
Si hay algo que hace único al dominio .cat es cómo se consiguió.
No fue una decisión institucional ni un proyecto impulsado desde arriba. Todo lo contrario. Fue una movilización ciudadana masiva.
Una comunidad que se mueve
La candidatura presentada a la ICANN en marzo de 2004 reunió:
- 98 entidades y asociaciones
- 2.615 empresas
- 65.468 personas
Ninguna otra candidatura había conseguido nunca un apoyo tan amplio. Fue, literalmente, un movimiento de base que demostró que la comunidad catalanohablante quería tener voz propia en Internet.
Un detalle curioso
El primer dominio .cat registrado fue tan.cat. Un pequeño gesto… pero muy simbólico.
20 años de crecimiento (y confianza)
Desde entonces, el .cat no ha dejado de crecer. Pero no solo en volumen, también en solidez.
Algunas cifras clave
- Más de 117.000 dominios registrados en su máximo histórico
- Tasa de renovación del 87,45% (muy por encima de la media del sector)
- Presencia en empresas, instituciones, creadores y particulares
Estos datos dicen mucho.
Hablan de confianza. De continuidad. Y de algo aún más importante: sentimiento de pertenencia.
Porque quien elige un .cat no solo escoge un dominio. Escoge qué quiere representar.
Un dominio reconocido y premiado
Con los años, el .cat ha recibido algunos de los reconocimientos más importantes del país.
Premios destacados
- Premio de Honor Lluís Carulla (2010)
- Cruz de San Jorge (2018)
- Premios Pompeu Fabra (2018)
- Mención Honorífica Festibity (2019)
- Premio Climent Garau de la OCB (2025)
Todos estos premios tienen un denominador común: reconocen la contribución del .cat a la promoción, normalización y proyección del catalán en el entorno digital.
Y es que su impacto va mucho más allá del puro ámbito tecnológico.
El .cat como modelo para el mundo
El dominio .cat no solo marcó un antes y un después para el catalán. También abrió una puerta para otras comunidades lingüísticas.
Nuevos dominios inspirados en el .cat
- .gal (gallego)
- .eus (vasco)
Esto consolidó un nuevo concepto: los dominios geolingüísticos.
No pensados por países, sino por comunidades.
Hoy en día, el .cat sigue siendo un referente internacional en este ámbito. Un ejemplo de cómo Internet puede adaptarse a la diversidad cultural del mundo.
Mucho más que un dominio
Aquí es donde mucha gente no llega… y donde el .cat marca la diferencia.
Registrar un dominio .cat no es solo tener una página web. Es formar parte de un ecosistema digital en catalán.
Un modelo que reinvierte en la comunidad
Los ingresos generados por el .cat se reinvierten en proyectos que impulsan la lengua en Internet, gestionados por la entidad hoy conocida como Accent Obert.
¿En qué se trabaja?
- Derechos digitales
- Creación de contenido
- Herramientas tecnológicas
- Infraestructura digital
Proyectos destacados
- Dotació: herramientas digitales para centros educativos
- Llista: mapa de creadores en catalán
- Premis CRIT: reconocimiento al talento digital
- Galàxia: más de 250 herramientas en catalán
- Casa de la Creació Digital
- Xarxa de monitoratge del català online
Herramientas útiles (y gratuitas)
- Ja.cat (acortador)
- Va.cat (archivos)
- Jo.cat (identidad digital)
- Ssl.cat (seguridad web)
Todo esto crea un ecosistema vivo. Y en constante evolución.
De puntCAT a Accent Obert
Junio de 2025 marca una nueva etapa: la Fundación puntCAT se convierte en Accent Obert.
No es solo un cambio de nombre. Es un cambio de enfoque.
Una nueva manera de hacer
Más abierta, más colaborativa, más adaptada al presente.
Como dice su presidente, Genís Roca:
“Veinte años después, el .cat no es solo un dominio, es la voz digital de nuestra comunidad.”
El futuro del .cat en la era de la IA
Y ahora viene la pregunta clave: ¿qué pasa a partir de aquí?
Internet está cambiando. Y muy rápido.
Nuevos retos (y oportunidades)
- Inteligencia artificial
- Nuevos buscadores
- Cambios en el consumo de contenido
En este contexto, el .cat puede jugar un papel clave:
- Defender el multilingüismo
- Asegurar la presencia del catalán en IA
- Participar en la gobernanza digital
Y no es teoría: ya se están impulsando iniciativas para entender cómo los dominios culturales funcionan en entornos de IA.
Mirando atrás… y adelante
20 años después, el .cat es mucho más que un dominio.
Es:
- Un símbolo de identidad
- Una herramienta de cohesión
- Un motor de innovación
Y sobre todo, es la prueba de que Internet también puede ser construido por comunidades.