Cómo comprobar si una oferta de colaboración es una estafa

Si publicas contenido en Instagram, TikTok, YouTube o cualquier otra red social, es posible que tarde o temprano recibas un mensaje parecido a este:
“¡Hola! Nos encanta tu contenido y creemos que encajas perfectamente con nuestra marca. Queremos enviarte productos gratis y pagarte por colaborar con nosotros.”
Y sí, puede que una marca se haya fijado en ti. Pero también puede que no.
Las falsas ofertas de colaboración utilizan nombres y logos de empresas reales para intentar conseguir dinero, datos personales o acceso a tus cuentas. De hecho, organismos como INCIBE ya han alertado de falsas ofertas que llegan a través de WhatsApp, Telegram y mensajes privados en redes sociales.
La buena noticia es que hay varias cosas que puedes comprobar antes de aceptar.
Tabla de contenidos
- Antes de emocionarte con la colaboración, comprueba quién te escribe
- Comprueba el correo electrónico
- Busca a la persona que dice estar contactándote
- Busca la oferta en Google
- Cuidado si tienes que pagar para “colaborar”
- No compartas más datos de los necesarios
- No abras archivos o enlaces sin comprobarlos
- Las prisas también son una señal de alarma
- Checklist: comprueba una colaboración en 2 minutos
- ¿Y si ya has caído en una falsa colaboración?
- Una buena colaboración empieza sabiendo con quién hablas
- También puede parecer una oferta de trabajo
Antes de emocionarte con la colaboración, comprueba quién te escribe
Que el perfil tenga el logo de una empresa no significa que pertenezca a esa empresa.
Una cuenta falsa puede copiar fotografías, descripción, publicaciones e incluso el nombre de una marca para parecer auténtica.
Mira el perfil con calma
Comprueba:
- El nombre de usuario exacto.
- Cuándo empezó a publicar.
- Si sus publicaciones parecen coherentes.
- Si la marca enlaza esa cuenta desde su web oficial.
- Si tiene otras redes sociales y coinciden entre ellas.
Los seguidores o el número de publicaciones pueden darte pistas, pero no son una prueba definitiva. También pueden comprarse seguidores o copiarse publicaciones de una cuenta real. Una cuenta aparentemente perfecta también puede ser falsa.
Comprueba el correo electrónico
Si la conversación pasa al email, no te fijes únicamente en el nombre que aparece como remitente.
Imagina que recibes un correo de:
colaboraciones.formaler@gmail.com
El nombre puede decir “Formaler Collaborations”, tener un logo perfecto y una firma profesional. Pero eso no demuestra que Formaler haya enviado el mensaje.
Una empresa puede utilizar distintas direcciones para gestionar colaboraciones, por lo que un Gmail tampoco demuestra por sí solo que exista una estafa. Lo importante es comprobar si esa dirección está realmente vinculada con la empresa.
Si recibes un mensaje desde un dominio corporativo, fíjate además en pequeños cambios:
@marca.com
@marca-collabs.com
@marcca.com
A simple vista pueden parecer iguales.
Y cuidado: incluso la dirección del remitente puede falsificarse mediante email spoofing. Esta técnica permite hacer que un correo parezca enviado desde una dirección legítima, aunque en realidad proceda de otra persona. Es decir, puedes ver el nombre y el correo de una marca conocida como remitente y, aun así, el mensaje no haber sido enviado por ella. Puedes consultar nuestra guía de principales estafas en tu correo electrónico para más información interesante.
Busca a la persona que dice estar contactándote
Si alguien se presenta como:
“Laura, Influencer Marketing Manager de X”
búscala.
Puedes comprobar la web de la empresa, LinkedIn y otras fuentes públicas para ver si esa persona existe y realmente trabaja allí.
Pero hay un detalle importante: encontrar a Laura en LinkedIn tampoco confirma que estés hablando con ella. Un estafador puede utilizar el nombre de una empleada real.
Por eso, si tienes dudas, da un paso más.
Contacta tú con la marca
Busca la página web oficial de la empresa y utiliza los datos de contacto que encuentres allí, no el teléfono, correo o enlace incluido en el mensaje sospechoso.
Puedes preguntar algo tan sencillo como:
“He recibido una propuesta de colaboración de esta dirección. ¿Podéis confirmarme si pertenece a vuestro equipo?”
Es una de las formas más fiables de comprobar una colaboración. La FTC recomienda precisamente confirmar la oferta directamente con la empresa utilizando información de contacto obtenida por otra vía.
Busca la oferta en Google
Antes de responder, dedica dos minutos a buscar:
nombre de la marca + colaboración estafa
nombre de la marca + influencer scam
correo del remitente + estafa
Incluso puedes copiar entre comillas alguna frase especialmente llamativa del mensaje.
Si el mismo texto ha llegado a cientos de personas, es posible que encuentres rápidamente comentarios, publicaciones o avisos de otras víctimas.
Cuidado si tienes que pagar para “colaborar”
Esta es probablemente una de las señales de alarma más claras.
Te ofrecen 500 € por crear dos vídeos, pero antes tienes que pagar 30 € de gastos de envío. O comprar el producto y te prometen devolverte después el dinero.
No todas las campañas funcionan igual y existen acuerdos donde el creador compra o prueba determinados productos. Pero si una supuesta colaboración muy atractiva empieza exigiéndote dinero, investígala especialmente bien.
Desconfía todavía más si te piden realizar pagos mediante:
- Tarjetas regalo.
- Criptomonedas.
- Transferencias a particulares.
- Plataformas de pago desconocidas.
Una colaboración debería dejar claro desde el principio qué vas a recibir, qué debes hacer y cuáles son las condiciones.
No compartas más datos de los necesarios
Para cerrar una colaboración real pueden acabar siendo necesarios determinados datos administrativos o de facturación. Eso no significa que debas proporcionarlos nada más recibir un DM.
Una supuesta marca no debería necesitar tu contraseña de Instagram, códigos de verificación, PIN de la tarjeta o credenciales de correo para contratarte.
Si te envían una página para “iniciar sesión con Instagram” o “verificar tu cuenta”, no introduzcas tus datos sin comprobar primero dónde estás.
Podrías estar ante un intento de phishing diseñado para robar el acceso a tus redes sociales.
No abras archivos o enlaces sin comprobarlos
“Aquí tienes el briefing”.
“Descarga el contrato”.
“Entra en nuestra plataforma para aceptar la campaña”.
Todos parecen motivos perfectamente normales para enviarte un enlace o archivo. Y precisamente por eso funcionan tan bien como gancho.
Antes de hacer clic, comprueba el dominio al que lleva el enlace. Si no lo reconoces, busca la web de la empresa por tu cuenta.
Y recuerda algo importante: que una web tenga https:// y aparezca el candado no significa automáticamente que sea legítima. HTTPS protege la conexión con esa página, pero una web creada para hacer phishing también puede utilizarlo. Para entender mejor qué garantiza y qué no, puedes consultar nuestro artículo sobre qué es un certificado SSL y por qué lo necesitas.
Las prisas también son una señal de alarma
“Necesitamos confirmación hoy.”
“Solo quedan dos plazas.”
“Envíanos tus datos durante la próxima hora.”
Una campaña real puede tener fechas límite. Lo extraño es que no te permitan comprobar nada, hacer preguntas o leer las condiciones.
La presión busca que tomes una decisión antes de pensar.
Si una oferta deja de existir porque has necesitado diez minutos para comprobar quién te escribe, probablemente no era una oportunidad que quisieras aceptar.
Checklist: comprueba una colaboración en 2 minutos
Antes de decir que sí, haz este pequeño control:
| Comprueba | ¿Todo bien? |
|---|---|
| ¿El perfil parece realmente vinculado con la marca? | |
| ¿Has comprobado la dirección completa del correo? | |
| ¿La persona que te contacta existe? | |
| ¿Puedes confirmar la propuesta por un canal oficial? | |
| ¿Has buscado el mensaje o remitente en Internet? | |
| ¿Las condiciones de la colaboración están claras? | |
| ¿No te están pidiendo dinero por adelantado? | |
| ¿Los enlaces y archivos parecen legítimos? | |
| ¿No te piden contraseñas o códigos de acceso? |
Si varias respuestas te generan dudas, no sigas adelante hasta verificar la oferta.
¿Y si ya has caído en una falsa colaboración?
No borres inmediatamente la conversación.
Guarda mensajes, correos, nombres de usuario, direcciones web, recibos y capturas de pantalla. Pueden servirte como pruebas.
Después, según lo que haya ocurrido:
- Cambia las contraseñas que hayas podido comprometer.
- Activa la autenticación en dos pasos.
- Contacta con tu banco si has facilitado información financiera o realizado algún pago.
- Informa a la marca que está siendo suplantada.
- Denuncia y bloquea la cuenta en la plataforma.
- Si necesitas ayuda, puedes contactar con la Línea de Ayuda en Ciberseguridad 017 de INCIBE.
Y si han conseguido entrar en alguna de tus cuentas, actúa cuanto antes. Cuanto más tiempo mantengan el acceso, más posibilidades tendrán de cambiar tus datos, contactar con tus seguidores o utilizar tu propia identidad para engañar a otras personas.
Una buena colaboración empieza sabiendo con quién hablas
Recibir tu primera propuesta de una marca hace ilusión. Y no necesitas convertir cada mensaje en una investigación policial.
Solo acostumbrarte a parar un momento antes de hacer clic, pagar o compartir información.
Comprueba el perfil, busca a la persona, revisa el correo y, cuando algo no cuadre, pregunta directamente a la marca.
Al final, cuidar tu presencia en Internet también significa decidir en quién confías y proteger todo lo que estás construyendo online. En cdmon creemos que tener el control de tu identidad digital es una parte fundamental de tener un espacio propio en Internet.
También puede parecer una oferta de trabajo
Este tipo de estafa no se limita a las colaboraciones con marcas. También existen falsas ofertas de empleo dirigidas a personas que tienen un perfil público en LinkedIn.
El mensaje suele estar muy cuidado: menciona tu experiencia, asegura que han encontrado tu perfil en LinkedIn y presenta una oportunidad que parece hecha para ti. Después, pueden pedirte que continúes la conversación por WhatsApp o Telegram, que descargues un archivo, que accedas a una plataforma o que compartas datos personales y bancarios.
Que el mensaje incluya información real sobre ti no demuestra que la oferta sea legítima. Esos datos pueden haberse obtenido directamente de tu perfil público.
Para comprobarla, sigue los mismos pasos que ante una colaboración:
- Revisa cuidadosamente el dominio del correo.
- Busca a la persona que dice trabajar en la empresa.
- Comprueba si la vacante aparece en la web oficial.
- Contacta con la empresa utilizando un canal encontrado por ti.
- No descargues archivos ni compartas documentación hasta verificar la oferta.